Cada plato es una historia
Minka es una palabra quechua que significa trabajo colectivo con propósito. Inspirado en esa idea, Minka by Marcos nace del deseo de compartir, alimentar y crear experiencias memorables a través de la cocina. Ya sea en una clase privada, una cena íntima o un retiro, cada plato es una forma de encuentro, hecha con alma, cuidado y pasión por el buen comer.
¿Cual es mi lenguaje en el mundo culinario?
Mi filosofia
Mi filosofía nace del concepto ancestral de la Minka, una práctica de trabajo colectivo que pone en el centro la reciprocidad. Ese espíritu es el que quiero recuperar en la cocina: compartir saberes, crear juntos, devolver a la tierra algo de lo que nos da.
Siento que comer puede ser un ritual diario de amor propio, de creatividad, de conexión con los demás. No creo en reglas rígidas ni etiquetas. Creo en escuchar, en experimentar, en aprender con humildad y en cocinar con el corazón.
Cocinar es un acto de conciencia.
Mis valores
Conciencia
Elegimos y cocinamos desde el respeto por el cuerpo, los animales y la tierra.
Comunidad
Creemos en el poder de crear, compartir y aprender juntos.
Respeto por la Tierra
Usamos alimentos locales, de estación y de origen vegetal.
Compasión
Cocinamos sin crueldad, eligiendo una alimentación ética y amorosa.
Creatividad
Cada plato es una forma de expresión, juego y descubrimiento.
Presencia
La cocina como un momento para volver al ahora y a lo esencial.
Creemos en una cocina que nutre, conecta y transforma.
Eso es Minka.
Conóceme
Soy Marcos, chef vegetariano y vegano formado en Dirección de Cocina.
Mi vínculo con la cocina nació desde lo emocional, guiado por el amor de mi madre, el respeto hacia los animales y la necesidad de reconectar con la naturaleza.
Cuento con más de diez años de experiencia trabajando en cocinas conscientes, en ciudades como Berlín y Vancouver. Ese recorrido me enseñó que cocinar no es solo técnica: es cultura, intuición y cuidado.
Hoy, la cocina es para mí una práctica de presencia. Un espacio donde la creatividad, la tierra y el cuerpo se encuentran.
Así nace Minka: como una forma de compartir esta filosofía y construir comunidad a través de una alimentación más simple, ética y real.